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lobos grises

Lobos grises

Die Grauen Wölfe

dönitz

"Nuestro único objetivo es hundir naves enemigas, donde estén y de cualquier tipo que sean. Y debemos hundirlas sin sufrir pérdidas importantes. Para hacer esto hace falta usar el cerebro, la astucia y la sorpresa, que siguen siendo los factores determinantes del arte de la guerra. Debemos atacar, atacar y otra vez atacar". Karl Dönitz.

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El porcentaje de bajas del personal de combate asignado a la Ubootwaffe durante la Segunda Guerra Mundial oscila, dependiendo de la fuente consultada, entre el 70 y el 80 % del total. Para intentar comprender la mentalidad de un cuerpo con este grado de sacrificio no debemos buscar explicaciones ligadas al fanatismo político imperante en la época, de hecho incluso Adolf Hitler comentó en una ocasión: "Dispongo de un ejército de tierra reaccionario, una aviación nacional socialista y una marina cristiana", estas palabras no son meras criticas sino un fiel reflejo de la realidad. La practica totalidad de los hombres encuadrados en el arma submarina supieron mantenerse en unos niveles de caballerosidad incluso superiores a sus homónimos en el bando aliado. El propio Dönitz, a pesar de mostrarse fiel al Führer durante su mandato, se encargó de eliminar toda interferencia en los submarinos y nunca autorizó la presencia a bordo del típico 'educador' político nazi. También supo oponerse a ordenes como la de disparar sobre los náufragos después de hundir un buque, estos detalles forjaron un cuerpo de elite respetuoso y moderado en sus convicciones aunque extremadamente firme en sus acciones.

No sería justo obviar actuaciones como las de Schepke o Lüth que mostraron públicamente su simpatía por el régimen, el cual supo aprovecharlo con fines propagandísticos dada la inmensa popularidad de estos Comandantes, pero citaremos el ejemplo de Reinhard Suhren que puede aplicarse a la inmensa mayoría de oficiales. Después de una patrulla el U-564 regresa a puerto, desde el puente "Teddy" Suhren se dirige a un marinero situado en la dársena gritando: "¿ Todavía permanecen los nazis en el poder ?", al llegar la sorprendida respuesta "si" el Comandante ordena invertir motores alejándose de la base.

lobos grises

La cobarde acción de Heinz Eck (U-852) ametrallando a los supervivientes del carguero que acababa de torpedear, el Peleus, no tiene parangón alguno conocido en el arma submarina alemana. Sin embargo los miembros del 'Silent Service' americano en el Pacifico tenían la costumbre de disparar incluso sobre sampanes de pescadores siempre que sus ocupantes mostrasen rasgos orientales; ya fuesen chinos, vietnamitas o coreanos. Nunca recibieron castigo alguno ni fueron tan solo reprendidos por estas acciones.

Otro caso es el de Werner Hartenstein, que tras recoger a varias docenas de náufragos y organizar un rescate en toda regla con su U-156 fue atacado por un avión aliado en superficie. Esto dio lugar a una lacónica orden prohibiendo acciones similares aunque estas jamás desaparecieron completamente, algunos Comandantes continuaron ofreciendo toda la ayuda que les era posible procurando no sobrepasar en exceso las severas normas impuestas por la guerra.

La Ubootwaffe estaba formada por marinos altamente preparados, luchando en condiciones que en ocasiones eran infrahumanas contra un enemigo que pronto les superó en medios, numero y capacidades aunque siempre supieron mantener un un elevado espíritu combativo basado en la camaradería y la lealtad. Para ellos Karl Dönitz era 'der Löwe', el león, el cual les asignó en reciproca deferencia el apelativo por el que son conocidos por la historia: lobos grises. Queda a juicio del lector ponderar el grado de responsabilidad para con la humanidad que les corresponde integrados en la maquinaría de guerra alemana, desde esta humilde página nos limitaremos a intentar reflejar sus experiencias.

alistamiento

propaganda

Después de la grave crisis económica y social de finales de los años veinte y principios de los treinta del pasado siglo, Alemania se ve sumida en una situación extrema de pobreza y desempleo. No es extraño que la emergente Kriegsmarine cuente con un número prácticamente ilimitado de voluntarios, en este aspecto el entonces denominado 'Freikorps Dönitz' es una de sus ramas más selectivas. El amplio uso de métodos publicitarios y el enorme eco propagandístico de los posteriores éxitos de los ases submarinos, aumentarán todavía más el interés de las nuevas generaciones por integrarse en la Ubootwaffe.

La primera norma excluyente como voluntario limita la edad de los candidatos entre los 17 y los 23 años. El paso inicial marca el envío de una carta manuscrita dirigida al II Almirantazgo en el Mar del Norte, Nordsee, o bien en el Báltico, Ostsee, incluyendo datos y detalles personales tales como la edad, estatura, peso, estudios realizados (primarios como mínimo), conocimientos técnicos (altamente valorados), de idiomas y los posibles historiales de servicio en organizaciones de trabajo o bien políticas como la Hitlerjugend, todo ello acompañado por dos fotografías de tipo pasaporte y un certificado oficial de voluntariado. Este certificado únicamente puede conseguirse en las jefaturas de policía y garantiza la carencia de historial delictivo alguno, posteriormente también se exigirán documentos acreditativos de nacionalidad alemana y de ascendencia aria. Si se supera esta primera criba el solicitante debe completar una serie de cuestionarios y ser declarado apto en una revisión de tipo médico.

En el siguiente paso tiene que dirigirse a la oficina del distrito militar (Wehrkreis) que le corresponda y superar otro examen médico todavía mucho más restrictivo, rellenando el papeleo formal de alistamiento. El ahora recluta es entonces asignado a una de las reservas de marinería (Schiffsstammdivision). En la Alemania de la época al finalizar cualquier nivel de estudios existe la obligación de servir medio año encuadrado en el Reichsarbeitdienst, esta organización paramilitar de trabajo se encarga generalmente de llevar a la práctica proyectos de construcción por todo el pais. Finalizado satisfactoriamente este periodo el recluta recibe un telegrama del Wehrkreis, con instrucciones concretas para registrarse en el servicio militar activo.

soldbuch

Una vez realizado el tramite se le identifica con el Wehrpass, un documento personal que le acredita como apto y a la espera del llamamiento a filas. En el lapso posterior los voluntarios pueden solicitar el ingreso en una rama determinada del servicio, la Ubootwaffe admite preferentemente hombres procedentes de familias de artesanos o bien con experiencia en labores técnicas. Aquellos que deciden iniciar una carrera en la Kriegsmarine firman por un mínimo de 12 años y el rango máximo que podrán conseguir será el de Oberbootsmaat, los que destaquen por sus cualidades optarán a ascender como suboficiales hasta el grado de Stabsoberfeldwebel. Para los oficiales el compromiso es por 25 años de servicio. Con la entrega del Soldbuch, cartilla militar, concluye el alistamiento.

Todo este proceso irá rebajando o adaptando considerablemente su nivel de exigencia, coincidiendo con el desarrollo de la guerra y según las necesidades y posibilidades de cada momento. Se calcula, por ejemplo, que a mediados de 1945 tan solo un 36 % de comandantes de U-boot son voluntarios "genuinos", el resto proviene de otras ramas de la Kriegsmarine.

instrucción

Una vez completado el entrenamiento naval básico los reclutas del arma submarina son asignados a escuelas especiales. En 1933 se establece la Unterseebootsabwehrschule en Kiel ostensiblemente centrada en 'defensa anti-submarina', evitando así cualquier tipo de sospecha por parte del consejo de control aliado. Las enseñanzas impartidas buscan inculcar cualidades como el trabajo en equipo y la habilidad y capacidad de resolver problemas en entornos hostiles; se incluyen clases teóricas sobre diseño, construcción y funcionamiento de un submarino, avistamiento y navegación, motores eléctricos y diesel, compresores, disparo de torpedos y artillería, etc, complementadas con clases de acondicionamiento físico extremadamente agotadoras. Abrir y cerrar rápidamente las escotillas en un caso de emergencia, o utilizar correctamente un respirador artificial dentro de un tanque de buceo son practicas habituales. Durante este periodo de entrenamiento intensivo (seis meses, doce horas diarias) llegan a producirse hasta un 90 % de abandonos o bajas.

Ubootsabwehrschule

Algunos hombres, después de dos o tres años de servicio en los rangos inferiores, muestran características especialmente positivas tales como lealtad, capacidad organizativa, dedicación, auto disciplina o bien conocimientos o capacidades técnicas por encima de la media, siendo seleccionados entonces para recibir un entrenamiento avanzado como suboficiales. De tres a seis meses en escuelas especializadas como la Marinenachrichtenschule (señales) o Torpedoschule (torpedos), les permiten acceder a la escuela de suboficiales (Marinenschule) en Friedrichsort. Este centro es famoso por su rigurosidad y dureza, impartiendo cuatro disciplinas principales: teórica, estudios náuticos, deportes y entrenamiento de infantería. La última asignatura parece incongruente pero es una de las principales, desarrollando la habilidad de mando de los futuros suboficiales y la capacidad para ganarse el respeto de sus subordinados.

El entrenamiento estándar para un oficial comprende un periodo básico de unos cinco meses de duración en Dänholm. Al llegar al campo se somete al aspirante a unas pruebas de selección física de dos días, no siendo extraño que un 25 % no logre superarlas y deba abandonar hasta una próxima convocatoria. Finalizado este periodo inicia una etapa de entrenamiento embarcado en veleros o barcos comerciales. Completadas estas dos fases el candidato a oficial es inmediatamente promovido como Seekadet y asignado a un buque de guerra, usualmente un crucero, donde navega por todo el mundo durante unos nueve meses. La Academia naval en Mürwick es su último destino donde permanece siete meses más y si es declarado apto asciende al rango de Fähnrich zur See. Hasta aquí el entrenamiento ha sido similar para todos los oficiales, no importando que rama de la Kriegsmarine elijan o se les asigne posteriormente.

Ubootsabwehrschule

Aquellos que decidan incorporarse a la Ubootwaffe siguen un último curso de entrenamiento de tres meses, en los que se alterna la teoría con clases en el mar y en simuladores en los que se practican ejercicios de ataque sobre convoyes. Los mejores se incorporan directamente a submarinos operacionales bajo la tutela de experimentados Comandantes, el resto es destinado a Flotillas de entrenamiento (como la 24 en Gotenhafen) donde completarán su preparación.

comisionado

Una vez formada una nueva tripulación, incluyendo una mezcla equilibrada de 'novatos' y marinos con cierta experiencia, se les asigna un U-boot todavía en construcción. Se inicia aquí otra etapa dividida en varias fases, con una duración total de alrededor de tres meses, que une indisolublemente a los hombres con su nave.

- Baubelehrung. El Comandante y su tripulación visitan el astillero y, comenzando desde la quilla, colaboran con los obreros familiarizándose con las diferentes secciones, su funcionamiento y sus particularidades. Es un proceso muy útil que permite conocer a fondo las interioridades y 'secretos' del submarino, como actúa, por que se avería, como se repara, etc.

- Unterseebootabnahmekommando (UAK). El U-boot pasa una serie de pruebas y evaluaciones técnicas (navegación, inmersión, etc.) que certifican su correcto funcionamiento.

- Tecnnische Ausbildungsgruppe für Frontunterseeboote (Agrufront). Una vez aceptado y ya comisionado en la Kriegsmarine, el submarino y su tripulación inician un periodo de entrenamiento en condiciones similares al combate. Normalmente un oficial veterano les acompaña actuando como 'instructor' ocupándose de forzar situaciones extremas, observando y corrigiendo las acciones de la tripulación. Al finalizar esta fase el submarino es devuelto al astillero donde se realizan los últimos ajustes.

- Indienststellung. Ceremonia de entrega a la marina alemana, en la que el nuevo Comandante dirige un discurso a la tripulación y a algunos representantes del astillero y sus trabajadores. A todos los efectos el submarino es ahora un arma puesta al servicio de la Ubootwaffe. A partir de aquí se dirige a la base asignada para ser abastecido e iniciar su carrera.

seelenfang

Existe un último proceso que no consta oficialmente en libros ni documentos. Denominado por algunos como Seelenfang, implica la absoluta fusión de todos los miembros del U-boot otorgándole su mayor eficacia operativa. No existe ya una obediencia ciega, sino un deseo incondicional de seguir a su Comandante partiendo de un respeto y una confianza absolutos. Esta fase de reconocimiento mutuo varía según el carácter de los hombres y las circunstancias del servicio, en ocasiones ni siquiera se cumple.

combate

churchill

"Lo único que realmente me asustó durante la guerra fue el peligro de los submarinos alemanes". Sir Winston Churchill.

Con el Comandante, algunos Oficiales y parte de la tripulación impecablemente formados en cubierta y acompañados por la música de una banda que toca alegres marchas desde el muelle, los lobos grises parten entre aclamaciones hacia una nueva misión de caza. Un buque de escolta (U-bootbegleitschiff) les guía hasta mar abierto hacia la gloria. Sin embargo la realidad no es tan glamorosa, la vida a bordo de un submarino no tiene nada ni de sencillo ni de cómodo.

Después de avituallarse con combustible, unas 14 toneladas de víveres y torpedos los U-boot cumplen cruceros que promedian unos tres meses de duración. Normalmente navegan en superficie para no agotar las baterías manteniendo una velocidad de unos 10 nudos utilizando los motores diesel, esta posición sin embargo les sitúa a merced de los elementos: en un mar agitado el cocinero (Smutje) no puede utilizar sus fogones y deben comerse viandas frías durante días soportando mareos continuos, además una ola puede barrer a los hombres de vigía en el puente sin que nadie lo note. En el interior las tripulaciones ocupan estrechos aposentos atestados de maquinaría, instrumentos, alimentos o torpedos y duermen en planchas encima de los proyectiles hasta que estos se utilizan, dejando entonces espacio para literas o hamacas.

portada

Los motores hacen subir la temperatura dentro del casco de presión (Druckkörper) rozando en ocasiones los 50º centígrados, el aire se vuelve sofocantemente rancio y la humedad acompaña al submarino durante toda su travesía. Los alimentos frescos se pudren rápidamente, pronto la higiene desaparece y la barbas comienzan a crecer, escasea el agua dulce, no hay duchas y nadie se baña durante una patrulla a menos que se navegue en zonas cálidas; un tufo indefinible lo impregna todo, es una mezcla de sudor y olor de las sentinas, letrinas, cocina, moho y gas oil, mezclado con la colonia al limón (Kolibri) que usan la cincuentena de hombres para eliminar la costra de sal marina de sus cuerpos. No existen ni la intimidad ni la tranquilidad, siempre hay luces encendidas, ruidos desde la sala de radio, el omnipresente traqueteo de los motores y el zumbido de las válvulas de entrada de aire. Para combatir el tedio se organizan actividades a bordo, se juega a las cartas y al ajedrez, se escucha música (el jazz está muy de moda) conectada a los altavoces desde el gramófono de la nave, se leen libros y revistas; todo es bueno para entretenerse, incluso pasar un par de horas arrancando el moho de las hogazas de pan negro (Kommissbrot) de la marina.

La disciplina se relaja pero no se conoce caso alguno de motín o conflictos graves a bordo de un submarino. El Comandante es la figura que aglutina su espíritu, se sienten orgullosos de él y la nave funciona con un único propósito, todos confían en sus camaradas, todos conocen sus obligaciones y cumplen con su deber. No puede ser de otro modo, dependen los unos de los otros y un error o un acto de desidia puede llevarlos a la muerte dentro del ataúd de acero.

serviolas

Los turnos rotatorios se dividen generalmente en ocho horas de servicio, ocho horas de sueño y ocho horas de actividades diversas. Los serviolas, un oficial (Wach Offizier) y de cuatro a seis hombres, permanecen cuatro horas en el puente. El personal de máquinas, uno de los puestos más duros y desagradables, se releva cada seis horas librando de otras obligaciones. Al llegar a la zona de patrulla el ansia de la caza perturba a los hombres. Inmersiones para utilizar los sistemas de detección por sonido del submarino son habituales, en superficie los prismáticos escudriñan el mar y el cielo en busca de contactos.

Al grito de "¡ Auf Gefechstationen !" (a los puestos de combate), o al más urgente de "¡ Alarm !" (alarma) los hombres en el puente se abalanzan literalmente hacia el interior por las escotillas asegurándolas firmemente, el submarino comienza a sumergirse mientras el personal libre de servicio corre hacia la proa para servir de contrapeso y acelerar la maniobra, una tripulación bien entrenada puede conseguir llevar al fondo a un tipo VII en unos 20 segundos, los motores eléctricos sustituyen a los diesel y la nave se nivela a profundidad de periscopio utilizando los hidroplanos, el timón de profundidad y un preciso llenado de los tanques de lastre. El experimentado "Unterwasserhorcher" (escucha submarino) intenta centrar el objetivo e incluso distinguir si se trata de un carguero o un buque de guerra.

El Comandante observa por el periscopio de navegación y calcula sus posibilidades; si la zona es segura puede llevar de nuevo al submarino arriba, especialmente de noche, e intentar un ataque en superficie. Si se decide por esta posibilidad se arrancan los diesel, todavía en inmersión, y se dirige su escape hacia los tanques para ahorrar así aire comprimido expulsando el agua, la nave emerge y una dotación ocupa rápidamente el puente. El I Wach Offizier ajusta el UZO (U-bootzieloptik), conectado directamente al calculador de tiro (TDC), y el submarino maniobra para colocarse en una buena posición de ataque.

periscopio

Si por el contrario es más recomendable intentarlo sumergido el Comandante y el I WO suben hasta el periscopio de ataque, situado en la torre entre el puente y la Zentrale (sala de control). Mientras el primero encuadra las miras y las escalas de alcance y dirección el segundo maneja el TDC con la ayuda de varios diales graduados, los datos aparecen en rojo, amarillo, verde, negro y blanco según el tipo de información que proporcionan.

Los torpederos se afanan sobre el monstruo de 7 metros y tonelada y media de acero recubierto de grasa, comprueban los sistemas de disparo, guiado, propulsión y la correcta presión del aire comprimido acumulado en su interior o en caso de que sea eléctrico la adecuada carga de las baterías. Después lo introducen meticulosamente en el tubo donde una serie de pernos de acero deben encararse milimétricamente con unos orificios en el propio cuerpo del arma, por estos pernos pasan los datos recibidos del TDC que marcan el ángulo de salida, la profundidad y el tipo de detonador a utilizar ya sea magnético o de contacto.

La orden "¡ Torpedo Los !" (lanzad torpedo), o bien la más escueta "¡ Los !" dispara el "Aal" (anguila) hacia su objetivo. En caso de un lanzamiento simultaneo de varios torpedos debe aumentarse proporcionalmente el volumen de los tanques de lastre, evitando que la súbita liberación de peso eleve bruscamente al submarino hacia la superficie. Todos aguantan la respiración mientras en el cronometro manual pasan los segundos. Los problemas con los detonadores son desgraciadamente muy frecuentes, en ocasiones el giroscopio que marca la profundidad del torpedo no actúa como es debido y, simplemente, pasa varios metros por debajo de la quilla del blanco. Sin embargo, si nada de esto se produce y los cálculos han sido correctos una sorda explosión llenará de jubilo a los lobos grises. Otra exploración de la zona con el periscopio y suben a la superficie. Si es necesario el agonizante navío es finiquitado con unos cuantos disparos del cañón de cubierta.

hundido

Mucho más complicado es sortear una pantalla protectora de escoltas y golpear un convoy, pero lo mas duro es soportar un ataque ASW (antisubmarino) en inmersión. Los 'pings' del ASDIC (sonar) hielan el corazón de los tripulantes, llega un momento en que oyen perfectamente las hélices de destructores o corbetas pasando sobre sus cabezas seguidas de una serie de siniestros chapoteos. Las cargas de profundidad (Wasserbombe) agitan el submarino como si fuese un corcho, la estructura entera cruje, bombillas, indicadores y válvulas revientan, si alguna carga explota lo suficientemente cerca puede resquebrajar el casco de presión llevando a sus ocupantes a un final horrible. Constantemente se varía de profundidad y dirección mientras los motores ronronean al mínimo de revoluciones intentando desconcertar a los perseguidores, nadie habla, nadie se mueve. Pasan las horas y el aire del interior comienza a corromperse; se utilizan entonces los "Kalipatrone", unas cajas unidas a un respirador que contienen un cartucho de potasa para filtrar el dióxido de carbono dominante.

El pánico puede llevar al temido "Blechkoller", la neurosis de la lata de conserva, una forma de tensión nerviosa que conduce a los hombres a una violenta histeria. El Comandante debe mostrar aquí su nivel de liderazgo y mantener la calma con experiencia y con frialdad, pero no es extraño que si tienen la inmensa suerte de sobrevivir suban inmediatamente a superficie, las escotillas se abran y una violenta bocanada de aire fresco les devuelva a la vida.

portada

Durante el regreso nadie se relaja pero ahora la alegría aflora en los cansados rostros. Si la patrulla ha sido exitosa pintan banderines representando el tonelaje de buques hundidos, luego entran al puerto de origen luciéndolos con orgullo en la torre. Les reciben con honores, es posible que incluso con alguna condecoración, para luego gozar de su mejor premio: un permiso de unas dos semanas, tan solo un pequeño retén (que se organiza de manera rotatíva) permanece a bordo. La paga es similar a las del resto de la Kriegsmarine pero los extras y pluses casi doblan el total. Un tren (BdU Zug) especialmente organizado les transporta directamente a sus hogares con sus familias... hasta la próxima misión.

odsh

Marzo 2006.

Josep P. Carro (Pep U-236) - Oficina de Documentación y Servicios Históricos de la 24 Flotilla Geweih.